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Otra manera de encubrir el aborto

La llamada "píldora del día siguiente" es un producto abortivo que produce fuertes efectos secundarios.

 Los expertos comparan el producto con una ruleta rusa

 En los últimos meses la mayoría de los medios informativos han hecho llegar al gran público los debates sobre aprobaciones o proyectos de legalización de la llamada "píldora del día siguiente" también denominada "anticoncepción de emergencia" Su diseño data de 1960 y se introdujo como método contraceptivo en 1982. Entre los contraceptivos puede incluirse en el grupo de los abortivos, en atención a sus características de acción antiimplantatoria del óvulo fecundado y de la consiguiente expulsión del mismo. Desde 1982, su uso se ha incrementado y extendido a varios países, mientras crece la variedad de fármacos y se perfilan con mayor método sus pautas de dosificación.

 Según ha explicado Ana Otte, del Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares: "Primero tenemos que saber algo sobre el mecanismo de acción de esta píldora, y para esto hemos de recordar la fisiología del aparato reproductor de la mujer. Su fecundidad está regulada por un complejo equilibrio hormonal que consigue que la mujer posea una fecundidad cíclica. El momento culminante ocurre hacia la mitad del ciclo: la ovulación, que es cuando se libera un ovocito de un ovario. Si ha habido actividad sexual es posible la fecundación de este ovocito con un espermatozoide. Si la actividad sexual ha tenido lugar hacia los días centrales del ciclo, las probabilidades de fecundación son elevadas. Sin embargo, en los primeros o últimos días del ciclo de la mujer sabemos que la probabilidad de embarazo es prácticamente inexistente. Supongamos que ha ocurrido la fecundación de un óvulo, es decir el encuentro de una célula germinal masculina con una célula germinal femenina. En este momento se ha originado la primera célula de un nuevo ser humano. Rápidamente se divide y multiplica esta primera célula y el embrión, así es como se llama, es transportado por los movimientos de la trompa de Falopio hacia el útero, donde se implanta y empieza a crecer".

MECANISMO DE LA PÍLDORA

 En esta situación, la la administración de la píldora "tiene como objetivo fundamental la eliminación del embrión mediante un efecto antiimplantatorio: los progestágenos que contiene la píldora alteran la motilidad de la trompa en el sentido de obstaculizar el descenso del embrión hacia el útero y producir alteraciones de la mucosa impidiendo la anidación del embrión: lo que se pretende a toda costa es evitar una gestación."

Según la doctora el producto actúa así: "Dos tomas de una mezcla de estrógenos y gestágenos, con un intervalo de 12 horas, dentro de las 72 horas que siguen a una relación sexual, son suficientes para evitar una gestación, aunque ya han aparecido preparados que contienen únicamente gestágenos, buscando una disminución de los efectos secundarios. No por ello dejan de ser fuertes los que podrán presentarse con la toma de la nueva píldora: dolores abdominales, nauseas, vómito, y dolores en el pecho al aumentar la tensión mamaria. Es interesante subrayar que la FDA (Food and Drug Administration) del gobierno de los Estados Unidos no había aprobado la píldora precisamente por estos efectos secundarios. Además hay que advertir que la eficacia contraceptiva de esta píldora es de un 75%, y en el 25% de los casos en los que el embarazo sigue adelante a pesar de haber tomado la píldora, [...] no se han estudiado todavía posibles malformaciones en los fetos".

 INGLATERRA

 Cuando, el pasado 11 de diciembre saltó a los medios informativos, el anuncio de que el gobierno inglés autorizará la venta de esta píldora sin receta médica a partir del próximo 1 de enero, la portavoz de Interior declaraba a la BBC: "No me parece que ésta sea la forma más ética de resolver el problema de los embarazos no deseados" La portavoz de Sanidad de la oposición Liam Fox añadía su preocupación: "Ante el aspecto moral y los riesgos para la salud de un producto que no debe tomarse a la ligera".

 A pesar de los distintos maquillajes que han pretendido camuflar el efecto abortivo del fármaco, muchos desacuerdo ante la venta libre de la píldora, han recordado que esta decisión gubernamental aumentará la tendencia a las relaciones sexuales entre los jóvenes ingleses, y sin duda a la proliferación del SIDA. La ya citada Liam Fox, recogía esta preocupación: "Poner la píldora del día después al alcance de las adolescentes es dar un mensaje equivocado sobre la responsabilidad de la actividad sexual. Aprobar esta medida sólo contribuirá a aumentar el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual". El Reino Unido es el país de la Unión Europea con la tasa más alta anual de adolescentes embarazadas.

 ITALIA: OBJECIÓN DE CONCIENCIA

 Antes de Inglaterra, la aprobación en Italia en el mes de noviembre de 2000 del Levornogestrel (así se denomina técnicamente esta píldora), suscitó reacciones valientes y clarificadores por parte de la Academia Pontificia de la Vida que después de exponer en un análisis interdisciplinar las características abortivas del producto, animaba a no camuflar este efecto directamente antiimplantatorio y a que los profesionales de la medicina y de la farmacia ejercieran la objeción de conciencia (ver texto íntegro en PALABRA, 438, XII-2000: DP-157, 2000).

 A pesar de que para el Ministerio de Salud italiano (comunicado del 29 de septiembre) este producto químico es un "anticonceptivo de emergencia" al que se puede recurrir poco después de una relación sexual considerada como fecundante, en el caso en que se quiera impedir que continúe el embarazo no deseado, los científicos, médicos, bioéticos y teólogos de la Academia Pontificia para la Vida, lo consideran sencillamente "abortivo".

 Los miembros de la Academia explicaron desde el primer momento que la "píldora del día después" es un producto basado en hormonas que, si se ingiere antes de las 72 horas (no después) que siguen a una relación sexual, impide la anidación del óvulo fecundado (que ya es un embrión humano) en la pared del útero. El embarazo, por tanto, queda truncado. "El resultado final será, por tanto, la expulsión y la pérdida de este embrión". Esto no es otra cosa que un aborto. El producto, añadieron, "no sería abortivo en el caso en que la píldora precediera en unos días a la ovulación, bloqueándola. Pero esto es exactamente lo que hace la famosa píldora anticonceptiva, y no la del día después". Así, los académicos solicitaron a las autoridades sanitarias, en general, y a las italianas en particular, que fueran rigurosas desde el punto de vista científico y que denominasen a la "píldora del día después" por su nombre: no "anticonceptivo" sino producto "abortivo".

 La llamada a la objeción de conciencia fue formulada en estos términos: "Apliquen con firmeza la objeción de conciencia moral" y que testimonien "con valentía y con los hechos el valor inalienable de la vida humana, especialmente frente a nuevas formas subrepticias de agresión a los individuos más débiles e indefensos, como es el caso del embrión humano". Este llamamiento cobró particular fuerza porque, al presentar el Ministerio de Salud italiano esta sustancia química como un producto farmacéutico (terapéutico), las farmacias italianas están obligadas por ley a suministrarlo.

 FRANCIA

 Antes de Italia fue el gobierno francés quien dio luz verde a la píldora del día después el pasado 5 de octubre aboliendo la ley Neuwith de 1967 que impedía la distribución legal de la píldora del día siguiente a adolescentes en centros escolares y en servicios de enfermería. Como se recordará en junio de 2000 el Consejo de Estado francés había dado la razón a asociaciones familiares y grupos pro vida que habían recurrido a la distribución indiscriminada de la píldora Norlevo. En cualquier centro escolar francés la píldora es distribuida gratuitamente por las enfermeras a las niñas o adolescentes que la soliciten.

 EN ESPAÑA

 El anuncio por parte del Ministerio de Sanidad y Consumo, dirigido por Celia Villalobos, para permitir la venta de Levonorgestrel, con receta médica, en todas las farmacias a partir de febrero de 2001, ha levantado una ola de protestas tanto desde la Conferencia Episcopal como desde abundantes colectivos médicos y de asociaciones pro vida, al recordar que es un producto abortivo, y no se entiende porqué haya de establecerse diferencias en la restricción en su receta respecto a la RU-486. (Como se recordará la RU-486 sólo se puede tomar por prescripción médica, durante las 7 primeras semanas tras la concepción y mirando a los tres supuestos que permiten el aborto: violación, malformaciones en el feto o grave riesgo para la salud de la madre.)

 El levonorgestrel podrá ser solicitado por cualquier mujer que no desee la continuación de su embarazo, aunque en el lanzamiento de esta iniciativa se hable de "cualquiera que no desee quedarse embarazada". Desde el primer momento del anuncio, el portavoz del Episcopado español advirtió que este aborto "no se perpetra con armas o instrumentos letales, pero sí con una química letal que produce los mismos efectos. Por lo tanto la valoración moral es la misma que en lo que se refiere al aborto".

 A diferencia de Francia, donde cualquier adolescente puede adquirir esta píldora sin receta médica por 50 francos, en España será necesaria la receta médica. Se han interesado por su comercialización en España algunos laboratorios como Alcalá-Farma a través de su sección Dreiman, también se habla de algún laboratorio extranjero. En su afán por favorecer la distribución del producto algunos medios de comunicación han insistido en que sus efectos secundarios son menores a los de la RU-486, aunque todos reconocen trastornos gastrointestinales, dolor en el pecho y tensión mamaria, alteraciones en el ciclo menstrual, y la posibilidad de embarazos ectópicos. Todo lo anterior queda en las apreciaciones periféricas del problema que esta liberalización de la venta supone, por mucho que se haya insistido por parte de los partidarios sobre sus ventajas al no tener "estrógenos" en su fórmula. En el campo político, como era de esperar han aplaudido el nuncio de la comercialización libre del producto abortivo responsables de Izquierda Unida, del PSOE y de las llamadas Asociaciones progresistas de mujeres divorciadas y separadas.

 LA VOZ DE LOS EXPERTOS

 Desde la perspectiva médica se han alzado voces en contra, como la de la Doctora Helvia Temprano, directora del Instituto Universitario de estudios de la Mujer y jefa de Sección del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Teresa Herrera de la Coruña: "La píldora del día después es una ruleta rusa del aborto precoz", ya que la relación sexual puede haber sido fecundante. Añadía la necesidad de informar a las jóvenes, tanto de la posible mortalidad para el embrión, como de los efectos secundarios que puede conllevar la medicación hormonal para la mujer: "se está hablando continuamente de la no violencia a las mujeres, pero se nos va a ofrecer otra manzana envenenada, especialmente a las adolescentes".

 Por su parte, el Colegio Asturiano de Médicos a través de su Secretario, Dr. Ángel García Prieto, manifestó su total rechazo a la píldora: al ser abortiva, recetarla "no puede considerarse nunca un acto médico". Con acertada ironía literaria lanzaba la siguiente consideración: "La Celestina y las madamas de los burdeles nunca necesitaron a los médicos para practicar abortos No entiendo por qué ahora el Ministerio de Sanidad pretende recurrir a nosotros. Estas cuestiones dependían en tiempo de Franco del sindicato de asuntos diversos y no del Ministerio de Sanidad".

Ana Otte, del IVAF, entre sus consideraciones, señalaba: "Encontramos un artículo en un periódico con el siguiente mensaje: "Las Urgencias de los hospitales de Granada capital administraron en el último año un total de 2.250 dosis equivalentes a la píldora del día después para evitar posibles embarazos en mujeres que habían mantenido relaciones sexuales sin usar métodos contraceptivos". La mayoría de ellas eran jóvenes -a partir de los trece años- y algunas tomaron este fármaco, que provoca artificialmente la menstruación, hasta siete veces en un año. En vista de estos hechos, las organizadoras del IV Congreso de la Sociedad Española de Contracepción reclaman que la educación sexual y afectiva se incorpore a la escuela, ya desde primaria".

 Terminaba su comentario con esta reflexión: "En Europa y Estados Unidos algunos expertos piensan actualmente que el hecho de poner a disposición de los jóvenes píldoras y preservativos, e incitar a los profesores a dar cursos de educación sexual sin reflexión previa, podría resultar menos útil que tratar de enseñar a los jóvenes porqué decir que no. Desde luego, es más fácil repartir preservativos y píldoras que aprenderse una nueva lección para poder explicarla en clase con fundamento, con ciencia, y con gracia. Y ello es algo que hemos de empezar a exigir a los educadores de nuestros hijos que para algo les pagamos".

 En la misma línea, aunque argumentando desde la perspectiva de la política y gestión pública en general se han alzado en nuestro país otras muchas voces. Por mencionar alguna, valen la pena las palabra del periodista Ramón Pi: "El Ministerio de sanidad se apresta, según parece, a poner en circulación en España la llamada píldora del día siguiente, calificada como "anticonceptivo de última generación". Falsa y sarcástica descripción, porque no es un anticonceptivo, sino un abortivo". Concluía con una reflexión de carácter político: "Lo importante, por lo visto, es no tocar el nuevo dogma de estos tiempos desnortados, el de la separación radical del acto generador y la generación en sí misma: Se sabía que la ministra Villalobos se aferra a este dogma, que ya va siendo uno de sus últimos signos de progre. Ella sabrá. Pero es imposible ignorar que el jefe político de Villalobos es Aznar. Y si Aznar no impide esto, no habrá más remedio que atribuirle la responsabilidad política última de que se perpetre con las bendiciones oficiales este nuevo atentado contra la vida humana" (Gaceta de los Negocios, 21/11/00).

 Ya se ve que abundan los argumentos para reflexionar sobre el alcance del nuevo producto antiimplantatorio que pretende poner a la venta el Ministerio de Sanidad. Esperemos que la reacción cívica esté a la altura de las circunstancias para que las razones políticas no pesen más que las éticas.

  

EPISCOPADO ESPAÑOL

 Con fecha 12 de diciembre de 2000 la Subcomisión para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española emitió una nota que aclara el alcance de la nueva píldora y convoca a los católicos a promover una cultura de la vida y de la educación desde los principios humanos y evangélicos (ver texto íntegro, en la sección DP).

 Después de analizar la acción antiimplantatoria del producto, los obispos llegan a la conclusión lógica: "La píldora del día después es, por tanto, una autentica técnica abortiva y no simplemente anticonceptiva, como se ha afirmado repetidamente. En efecto, "desde el momento en que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces. A esta evidencia de siempre… La genética moderna otorga una preciosa confirmación. Muestra que desde el primer instante se encuentra fijado el programa de lo que será ese viviente: una persona, un individuo con sus características bien determinadas. Con la fecundación se inicia la aventura de una vida humana". Una vez más hemos de afirmar que "la vida humana ya concebida ha de ser salvaguardada con extremados cuidados; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables" Y, como ya señalamos a propósito de la RU-486, "el aborto con píldora es también un crimen" pues se trata de la eliminación de un ser humano inocente".

 También recuerdan la doctrina de la cooperación al mal, con estas palabras: "La difusión, la prescripción y el uso de la píldora del día siguiente son, por tanto, prácticas moralmente reprobables por tratarse de un aborto provocado. De ello son también responsables todos aquellos que cooperan con tal procedimiento. En consecuencia, si se lleva a efecto su comercialización, exhortamos a todos los profesionales de la medicina y de la farmacia a ejercer su derecho de objeción de conciencia, que testimonie con fuerza el valor inalienable de la vida humana, defendiendo la más débil e indefensa, como es el caso del embrión humano, víctima inocente de una cultura y de una política incapaz de sostener adecuadamente la dignidad de la persona y la vida humana."

 Subrayan la urgencia de una auténtica educación afectiva y sexual entre los jóvenes: "Con el fin de evitar estas prácticas, exhortamos a promover una verdadera educación afectivo-sexual que ayude a los adolescentes y jóvenes a vivir la sexualidad de forma responsable. Educación que lleve a la persona a reconocer su propia dignidad y la del otro, y a respetar las leyes morales, para hacer posible una maduración que le capacite para la donación de sí misma en el matrimonio. Es tiempo de que nuestra sociedad, más allá de las propagandas engañosas del sexo libre y del sexo seguro, empiece a hablar y a educar en el sexo responsable, al igual que pedimos a los jóvenes responsabilidad en la bebida, en las drogas y en el tráfico rodado".

 Terminan con un llamamiento a todos los estamentos sobre los que recae más directamente esta educación, comenzando por los propios padres cristianos: "A los padres, primeros responsables de la educación de sus hijos, a los colegios religiosos e instituciones eclesiales, y a todos los implicados en tareas educativas, les invitamos a educar en la verdad y el sentido de la sexualidad y del amor humano. Se trata de una tarea especialmente necesaria y urgente en nuestra sociedad permisiva. Está en juego la dignidad del hombre y la misma vida humana".

  EN LA CAMPAÑA ELECTORAL USA

Aunque George Bush eludiera el debate sobre la píldoras abortivas, y no se tratase propiamente del levonorgestrel sino de la RU-486, la polémica ha gravitado sobre la última campaña presidencial USA. La postura de Gore, como la habitual de Clinton, era favorable a las prácticas abortivas.

 Dentro de la polémica se insinuaba un pasado nazi en la compañía Rousell-Uclaf, subsidiaria de la Hoechst, empresa sucesora de la IG Farben que fabricaba los gases mortales Zyklon B para los campos de concentración del Tercer Reich. En Auschwitz la Faben hizo trabajar como esclavos a prisioneros del campo de concentración y exterminio.

 Junto con este aspecto más o menos anecdótico, el debate más interesante se desarrolló entre la FDA (Dirección de Alimentos y Medicinas) y Danco, la empresa farmacéutica con la patente de la RU-486 (Mifeprsitone) en Estados Unidos. Esta patente había sido solicitada a la Hoechst para el Population Council (organización promotora de la planificación familiar en todo el mundo, con sede en Nueva York, subvencionada por Warren Buffet, George Soros y David Packard, uno de los fundadores de la Hewlett Packard). Se trataba de que la Danco corriera con su manufactura, marketing y distribución. Después de una serie de idas y venidas entre la Danco y la FDA acerca de las advertencias abortivas del etiquetado, efectos secundarios, etc., finalmente, el 28 de septiembre de 2000 la píldora RU-486 fue aprobada en EE.UU. Por recomendación de la FDA se han incluido en la etiqueta del producto sus efectos y limitaciones. La prensa ha comentado que Danco había subcontratado su elaboración a una empresa china; otras fuentes aseguran que la píldora ha comenzado a ser fabricada en un laboratorio secreto de Nueva York (dicen que por temor a las reacciones de los grupos pro vida).

 ALEMANIA

 En sentido inverso, en Alemania, la Femagen, empresa farmaceútica concesionaria de la RU-486, anunció que dejará de distribuir este producto por el bajo número de ventas obtenido desde su salida al mercado en noviembre de 1999. R.H.U.

 Por Rafael Hernández Urigüen

 PALABRA, nº 439, enero-01

 

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